Estoy de exámenes. Como dijo un amigo,
Estar de exámenes es el peor estado del alma.
Pero lo estoy llevando aceptablemente bien. Estudio tanto que no tengo tiempo de estar cansado. Me quedan 13 días para acabar mi vida como estudiante en Alcalá y 5 días más para empezar mi vida como estudiante en Siena. Van a cambiar muchas cosas este año.
Mi misión número 1 es aprobar todas las asignaturas que me llevo a Siena. Es, a años luz de distancia de mi misión número 2, lo más importante. Cuando vuelva el veintitantos de julio del año que viene, si todo sale bien, estaré a un mero trámite de ser Ingeniero. Olvidarme de la universidad. Olvidarme de los exámenes. Sólo de pensarlo una sensación de placer infinito me recorre la espalda. Mi misión número 2 es escribir el libro de mi proyecto fin de carrera. Va a ser algo de lo que me sienta orgulloso. Y mi misión número 3 es pasarmelo bien. Necesito pasarmelo bien. Hace eones que no me lo paso realmente bien.
Vaya… había escrito un tocho importante sobre mi empresa y cómo estoy cabreadísimo con uno de los socios (pronto ex-socio y casi ex-amigo) por la forma tan infantil y rastrera que ha tenido de comportarse pero parece que Wordpress me ha censurado
Cuando le he dado a publicar me ha saltado un error de timeout y no ha cargado la web. Menos mal que voy salvando mientras escribo. Casi mejor que no esté publicado, porque decía unas cosas bastante fuertes.