Tengo el cerebro esponjiforme
No literalmente, claro. Pero estos días tengo el cabezón como imagino que debían sentir las vacas locas. Las de Creutzfeldt-Jakob, no las de Tucows. La consecuencia de ésto es que mi productividad ha bajado hasta niveles insospechados.
Entre otras cosas, esa inutilidad para ponerme a hacer cosas se nota aquí mismo. En la anterior entrada decía que iba a escribir reseñas de los libros que leyese. Tengo varios libros leídos este año que me gustaría describir por aquí, pero me entra una pereza horrible para ponerme.
Así que ahora básicamente dedico mi vida a visitar blogs, leer noticias y aburrirme soberanamente mientras mi lista de cosas para hacer aumenta y aumenta.